La Ruta 40 conecta la Argentina de punta a punta, y en el tramo que corre entre Bariloche y El Bolsón guarda algunos de los mejores caminos de ripio del país. El equipo de ZAIKL recorrió 620 kilómetros de esa zona a bordo de la Trek Checkpoint SL, con alforjas cargadas y cinco días por delante, para ver cómo responde esta gravel en terreno real.
El recorrido
La salida fue desde Bariloche, bordeando el lago Gutiérrez antes de tomar los primeros tramos de ripio hacia el sur. Los dos primeros días combinaron caminos anchos y rápidos con sectores de piedra suelta cerca de los brazos del lago Mascardi, con el volcán Tronador siempre presente de fondo. A mitad de recorrido, la ruta se interna entre bosques de lenga y cruces de arroyos, donde el terreno se vuelve más técnico y exige atención en cada frenada. Los últimos dos días bajan hacia el valle de El Bolsón, con más asfalto intercalado y un cierre entre chacras y cerros que compensa el esfuerzo de los días anteriores.
Cinco jornadas, un promedio de 120 kilómetros diarios y una mochila de herramientas que, salvo un ajuste de presión de neumáticos, no tuvo que abrirse.
Por qué la Checkpoint SL
La Checkpoint SL Gen 3 está pensada para justamente este tipo de viaje. Su cuadro de carbono OCLV Serie 500 mantiene el peso bajo sin perder resistencia, y el desacoplador IsoSpeed en el tubo de asiento filtra buena parte de las vibraciones del ripio, algo que se nota especialmente después de seis o siete horas arriba de la bici. La geometría Gravel Endurance ubica al ciclista en una posición más erguida que la de una bici de ruta tradicional, cómoda para las jornadas largas sin perder control en las bajadas rápidas.
El paso de rueda es otro punto a favor: admite neumáticos de hasta 50 mm, lo que permitió correr cubiertas anchas para absorber mejor la piedra suelta de los tramos más exigentes. El almacenamiento interno del cuadro sirvió para llevar herramientas y una cámara de repuesto sin sumar peso a las alforjas, y los múltiples soportes de cuadro y horquilla dejaron lugar de sobra para bolsos de manillar, triángulo y portaequipaje trasero.
El equipo que viajó con la bici
Cada bici llevó un bolso de triángulo con herramientas y repuestos, un bolso de manillar con la carpa y la bolsa de dormir, y alforjas laterales sobre soportes traseros para la comida y el agua de los tramos sin abastecimiento. Los neumáticos, montados tubeless, se corrieron a una presión más baja que la habitual en ruta para ganar tracción sobre la piedra suelta, sin perder demasiado rendimiento en los tramos de asfalto.
Para quién es esta bici
La Checkpoint SL es la elección natural para quien piensa en viajes de varios días, carreras de gravel o simplemente quiere una bici versátil para salir a rodar los fines de semana sin límite de superficie. Rinde igual de bien en un camino de estancia que en una carrera de gravel de un día, y la compatibilidad con horquilla de suspensión y tija telescópica deja abierta la puerta para quienes buscan animarse a bajadas más técnicas.
Para quienes quieran planear un viaje similar o simplemente probar la bici antes de decidir, en ZAIKL se puede coordinar un test ride y un bike fitting con el equipo de la sucursal en San Isidro.